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lunes, 21 de agosto de 2017
 
 
DERIVA CONTINENTAL - TECTONICA E-Mail
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La tectónica de placas

La teoría de la tectónica de placas -descendiente de la teoría de la deriva continental de Wegener-dice que la corteza terrestre está hecha de fragmentos en forma de placas de distintos tamaños. Las placas se desplazan unas respecto a otras impulsadas por los movimientos de las capas de roca caliente y maleable que se encuentran en el interior del planeta.

  Placas tectónicas  
 

Las placas tectónicas

Observa que una placa tectónica puede incluir al
mismo tiempo corteza oceánica y continentes.

 

La capa superior del globo terrestre, ocupada por continentes y océanos, no es una masa compacta, sino que, a modo de un gran puzzle, está conformada por bloques o placas tectónicas. Se han identificado siete placas mayores y varias menores. Estas placas están en constante movimiento, separándose unas de otras o chocando entre ellas, de ahí, que los bordes de las placas sean zonas de grandes cambios en la corteza terrestre.

Chile se asocia a la placa Sudamericana y a la Pacífica, en la cual se encuentra la placa menor de Nazca.

La Teoría de las Placas Tectónicas se refiere a la estructura de la corteza terrestre, sus formas externas y sus deformaciones. A través de ella se explican las características del relieve submarino actual, como así mismo su origen. Los fenómenos volcánicos y sísmicos están relacionados con esta teoría y se explican por los movimientos de las placas. (www.mardechile.cl)

Pero en un comienzo existían distintas conclusiones:

¿En qué consiste la teoría de la deriva de los continentes?

He aquí lo que dedujo Alfred Wegener de sus estudios y observaciones. Hoy sabemos que algunas de sus conclusiones no son correctas, pero la del movimiento de los continentes sí lo es. (http://redescolar.ilce.edu.mx)

  • La corteza de la Tierra, que es la capa externa de nuestro planeta, está formada por dos tipos de suelo: el lecho oceánico, que cubre todo el globo y está hecho de roca pesada (basalto), y los continentes, que abarcan cerca de 70 por ciento de la superficie de la corteza y que están hechos de rocas más ligeras (granito).

  • Las masas continentales "flotan" sobre la capa inferior de basalto.

  • Las masas continentales se desplazan deslizándose sobre la capa inferior de basalto (falso).

  • Europa, África y las Américas se están separando. Por lo tanto, el océano Atlántico se puede considerar como una falla geológica muy abierta.
 

Por desgracia para Wegener, aunque sus pruebas eran muy convincentes para algunos, nunca pudo decir por qué se movían los continentes. Para ser una teoría completa, la deriva continental tenía que incluir un por qué. Wegener propuso que quizá los continentes se movían debido a una especie de fuerza centrífuga, como la que se siente en un carrusel, a la cual llamó "fuerza de fuga de los polos". Pero hasta él mismo sabía que esta hipótesis no podía explicar el movimiento de los continentes.

El siguiente paso: la teoría de expansión del lecho oceánico

  teoría de los físicos S. Blackett y S. K. Runcorn  
     

 

En los años 50 los físicos P. M. S. Blackett y S. K. Runcorn, trabajando independientemente, se pusieron a estudiar la magnetización de las rocas. Ciertas rocas al formarse se magnetizan, y el campo magnético que adquieren es una especie de huella que deja el campo magnético de la Tierra en la roca. Estudiando estas rocas, Blackett y Runcorn descubrieron que los polos del campo magnético terrestre no siempre habían estado en la misma posición respecto a los continentes. Algunos geofísicos empezaron a sospechar que quizá sí era correcta la hipótesis de la deriva de los continentes.

Rompecabezas geológico

Al mismo tiempo, las investigaciones del lecho oceánico que se estaban llevando a cabo en esa época revelaron resultados que son como las piezas separadas de un rompecabezas:

· Las cadenas montañosas submarinas eran muy largas y continuas. La cordillera del Atlántico era además casi paralela a los contornos de los continentes que bordean ese océano.

· Por la cresta de todas las cordilleras oceánicas corrían fallas geológicas continuas que indicaban que los lados de la cordillera se estaban separando.

· El flujo de calor del interior de la Tierra a la superficie es muy elevado en las cordilleras oceánicas.

· En los continentes se han encontrado restos fósiles de hasta 4000 millones de años de antigüedad (las primeras bacterias), pero en los océanos la antigüedad máxima de los fósiles no rebasa los 180 millones de años.

· Además, las capas de sedimento del lecho oceánico corresponden a una antigüedad de no más de 200 millones de años, más o menos.

Alrededor de 1960 el geólogo estadounidense Harry Hammond Hess reunió todas las piezas de este rompecabezas cuando hizo pública una hipótesis que a él mismo le pareció muy atrevida. Hess propuso que por las crestas de las cordilleras submarinas emana magma proveniente del interior de la Tierra. El material de extiende hacia ambos lados de la cordillera, se solidifica y se separa al surgir más magma. Al cabo de varios millones de años el material se ha desplazado al otro lado del océano y se hunde nuevamente en el interior de la Tierra, formando profundas fosas marinas.
Ésta es la hipótesis de Hess, que explica todos los resultados anteriores como efectos de una sola causa: las cordilleras submarinas son centros de creación y expansión del lecho oceánico. Las fosas marinas son zonas de subducción (hundimiento). El suelo continental se conserva, pero la corteza oceánica se recicla, y nunca dura más de 200 millones de años.
El rompecabezas geológico estaba casi completo...

 

  Polaridad magnética normal El golpe de gracia:
confirmación de la hipótesis de Hess
     

Las investigaciones del lecho oceánico que se llevaron a cabo en la década de los 50 revelaron que ciertas regiones del suelo marino están magnetizadas en franjas que forman un patrón parecido a las rayas de una cebra. La polaridad (norte o sur) de las franjas va de normal en una (igual a la del campo magnético actual) a invertida en la siguiente. ¿Qué revela este patrón de franjas?

En 1963, poco después de que Harry Hammond Hess propusiera su hipótesis poética de expansión del lecho oceánico, dos jóvenes geofísicos británicos llamados Frederick Vine y Drumond Matthews (y un canadiense independiente, Lawrence Morley, al que nadie le hizo caso) propusieron que las franjas de magnetización del suelo marino eran la huella de los cambios de polaridad del campo magnético de la Tierra.
Si las cordilleras submarinas eran centros de formación y expansión del lecho oceánico, cada franja tendría la polaridad que tenía el campo de la Tierra cuando la franja se formó. Las franjas presentarían un patrón de polarización simétrico respecto a las cordilleras. A cada lado habría sendas franjas de polaridad normal.

Encerrando este sandwich habría franjas de polaridad invertida, formadas en la época del cambio de polaridad más reciente. Luego otro sandwich de polaridad normal, seguido de uno de polaridad invertida, y así sucesivamente, alejándose de la cordillera meso-oceánica. La sucesión de las franjas debería concordar, además, con las fechas geológicas conocidas de los cambios de polaridad del campo magnético de la Tierra.

Entre 1964 y 1966 se hicieron las mediciones correspondientes y se confirmó la hipótesis de Vine, Matthews y Morley, y con ella la de Hess: el suelo de los mares se forma en las cordilleras meso-oceánicas, se expande hacia los lados y se vuelve a hundir en la corteza terrestre en las fosas marinas, completando el ciclo en unos 200 millones de años, más o menos.

Con estos elementos en mano --el movimiento de los continentes y la expansión del lecho oceánico--, los geólogos se dieron a la tarea de formular una teoría unificadora que explicara todos los fenómenos geológicos conocidos hasta entonces.
No todo el mundo estaba convencido de que los continentes se movían y a lo largo de la década de los 60 hubo varios intentos de demostrar que no era así. Hoy en día, la nueva teoría, que se llama tectónica de placas, está bien establecida, aunque los geólogos y geofísicos todavía discuten acerca de algunos detalles.

 

El Pangea y la evolución de los continentes

Pangea
Las costas de América y Africa coinciden casi exactamente. El primero en explicar esta coincidencia fue el científico Alfred Wegener quien postuló a principios del siglo XX su teoría de la deriva continental, según la cual hace unos 200 millones de años habrían estado unidos todos los continentes, en uno solo que denominó Pangea

 

De este único gran continente, lentamente se separaron sus partes -primero se formaron dos grandes continentes, Laurasia y Gondwana- hasta conformar los actuales continentes, los cuales, según la más moderna teoría de Tectónica de Placas seguirían moviéndose.

 

Fuentes: (www.mardechile.cl) - (http://redescolar.ilce.edu.mx)

 
 
 
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