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DERIVA CONTINENTAL - TECTONICA |
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La tectónica de
placas
La teoría de la tectónica de placas -descendiente de la teoría de
la deriva continental de Wegener-dice que la corteza terrestre está
hecha de fragmentos en forma de placas de distintos tamaños. Las placas
se desplazan unas respecto a otras impulsadas por los movimientos de las
capas de roca caliente y maleable que se encuentran en el interior del
planeta.
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Las placas
tectónicas
Observa que una placa tectónica puede incluir
al
mismo tiempo corteza oceánica y continentes. |
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La capa superior del globo terrestre, ocupada por continentes y océanos, no es una masa compacta, sino que, a modo de un gran puzzle, está conformada por bloques o placas tectónicas. Se han identificado siete placas mayores y varias menores. Estas placas están en constante movimiento, separándose unas de otras o chocando entre ellas, de ahí, que los bordes de las placas sean zonas de grandes cambios en la corteza terrestre.
Chile se asocia a la placa Sudamericana y a la Pacífica, en la cual se encuentra la placa menor de Nazca.
La Teoría de las Placas Tectónicas se refiere a la estructura de la corteza terrestre, sus formas externas y sus deformaciones. A través de ella se explican las características del relieve submarino actual, como así mismo su origen. Los fenómenos volcánicos y sísmicos están relacionados con esta teoría y se explican por los movimientos de las placas. (www.mardechile.cl)
Pero en un comienzo existían distintas conclusiones:
¿En qué consiste la teoría de la deriva de los
continentes?
He
aquí lo que dedujo Alfred Wegener de sus estudios y observaciones. Hoy
sabemos que algunas de sus conclusiones no son correctas, pero la del
movimiento de los continentes sí lo es. (http://redescolar.ilce.edu.mx)
- La
corteza de la Tierra, que es la capa externa de nuestro planeta, está
formada por dos tipos de suelo: el lecho oceánico, que cubre todo el
globo y está hecho de roca pesada (basalto), y los continentes, que
abarcan cerca de 70 por ciento de la superficie de la corteza y que
están hechos de rocas más ligeras (granito).
- Las
masas continentales "flotan" sobre la capa inferior de
basalto.
- Las
masas continentales se desplazan deslizándose sobre la capa inferior de
basalto (falso).
- Europa, África y las Américas se están separando. Por lo tanto,
el océano Atlántico se puede considerar como una falla geológica muy
abierta.
Por
desgracia para Wegener, aunque sus pruebas eran muy convincentes para
algunos, nunca pudo decir por qué se movían los continentes. Para ser
una teoría completa, la deriva continental tenía que incluir un por qué.
Wegener propuso que quizá los continentes se movían debido a una especie
de fuerza centrífuga, como la que se siente en un carrusel, a la cual
llamó "fuerza de fuga de los polos". Pero hasta él mismo sabía que esta
hipótesis no podía explicar el movimiento de los continentes.
El siguiente paso: la teoría de expansión del lecho
oceánico
En los años 50 los
físicos P. M. S. Blackett y S. K. Runcorn, trabajando
independientemente, se pusieron a estudiar la magnetización de las
rocas. Ciertas rocas al formarse se magnetizan, y el campo magnético que
adquieren es una especie de huella que deja el campo magnético de la
Tierra en la roca. Estudiando estas rocas, Blackett y Runcorn
descubrieron que los polos del campo magnético terrestre no siempre
habían estado en la misma posición respecto a los continentes. Algunos
geofísicos empezaron a sospechar que quizá sí era correcta la hipótesis
de la deriva de los continentes.
Rompecabezas
geológico
Al mismo tiempo, las
investigaciones del lecho oceánico que se estaban llevando a cabo en esa
época revelaron resultados que son como las piezas separadas de un
rompecabezas:
· Las cadenas
montañosas submarinas eran muy largas y continuas. La cordillera del
Atlántico era además casi paralela a los contornos de los continentes
que bordean ese océano.
· Por la cresta de
todas las cordilleras oceánicas corrían fallas geológicas continuas que
indicaban que los lados de la cordillera se estaban
separando.
· El flujo de calor
del interior de la Tierra a la superficie es muy elevado en las
cordilleras oceánicas.
· En los continentes
se han encontrado restos fósiles de hasta 4000 millones de años de
antigüedad (las primeras bacterias), pero en los océanos la antigüedad
máxima de los fósiles no rebasa los 180 millones de años.
· Además, las capas
de sedimento del lecho oceánico corresponden a una antigüedad de no más
de 200 millones de años, más o menos.
Alrededor de 1960 el
geólogo estadounidense Harry Hammond Hess reunió todas las piezas de
este rompecabezas cuando hizo pública una hipótesis que a él mismo le
pareció muy atrevida. Hess propuso que por las crestas de las
cordilleras submarinas emana magma proveniente del interior de la
Tierra. El material de extiende hacia ambos lados de la cordillera, se
solidifica y se separa al surgir más magma. Al cabo de varios millones
de años el material se ha desplazado al otro lado del océano y se hunde
nuevamente en el interior de la Tierra, formando profundas fosas
marinas.
Ésta es la hipótesis de Hess, que explica todos los
resultados anteriores como efectos de una sola causa: las cordilleras
submarinas son centros de creación y expansión del lecho oceánico. Las
fosas marinas son zonas de subducción (hundimiento). El suelo
continental se conserva, pero la corteza oceánica se recicla, y nunca
dura más de 200 millones de años.
El rompecabezas geológico estaba
casi completo...
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El golpe de gracia:
confirmación de la hipótesis de
Hess |
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Las investigaciones del lecho oceánico que se llevaron a cabo
en la década de los 50 revelaron que ciertas regiones del suelo marino
están magnetizadas en franjas que forman un patrón parecido a las rayas
de una cebra. La polaridad (norte o sur) de las franjas va de normal en
una (igual a la del campo magnético actual) a invertida en la siguiente.
¿Qué revela este patrón de franjas?
En
1963, poco después de que Harry Hammond Hess propusiera su hipótesis
poética de expansión del lecho oceánico, dos jóvenes geofísicos
británicos llamados Frederick Vine y Drumond Matthews (y un canadiense
independiente, Lawrence Morley, al que nadie le hizo caso) propusieron
que las franjas de magnetización del suelo marino eran la huella de los
cambios de polaridad del campo magnético de la Tierra.
Si las
cordilleras submarinas eran centros de formación y expansión del lecho
oceánico, cada franja tendría la polaridad que tenía el campo de la
Tierra cuando la franja se formó. Las franjas presentarían un patrón de
polarización simétrico respecto a las cordilleras. A cada lado habría
sendas franjas de polaridad normal.
Encerrando este sandwich habría franjas de polaridad invertida,
formadas en la época del cambio de polaridad más reciente. Luego otro
sandwich de polaridad normal, seguido de uno de polaridad invertida, y
así sucesivamente, alejándose de la cordillera meso-oceánica. La
sucesión de las franjas debería concordar, además, con las fechas
geológicas conocidas de los cambios de polaridad del campo magnético de
la Tierra.
Entre
1964 y 1966 se hicieron las mediciones correspondientes y se confirmó la
hipótesis de Vine, Matthews y Morley, y con ella la de Hess: el suelo de
los mares se forma en las cordilleras meso-oceánicas, se expande hacia
los lados y se vuelve a hundir en la corteza terrestre en las fosas
marinas, completando el ciclo en unos 200 millones de años, más o
menos.
Con
estos elementos en mano --el movimiento de los continentes y la
expansión del lecho oceánico--, los geólogos se dieron a la tarea de
formular una teoría unificadora que explicara todos los fenómenos
geológicos conocidos hasta entonces.
No todo el mundo estaba
convencido de que los continentes se movían y a lo largo de la década de
los 60 hubo varios intentos de demostrar que no era así. Hoy en día, la
nueva teoría, que se llama tectónica de placas, está bien establecida,
aunque los geólogos y geofísicos todavía discuten acerca de algunos
detalles.
El Pangea y la evolución de los continentes |
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Las costas de América y Africa coinciden casi exactamente. El primero en explicar esta coincidencia fue el científico Alfred Wegener quien postuló a principios del siglo XX su teoría de la deriva continental, según la cual hace unos 200 millones de años habrían estado unidos todos los continentes, en uno solo que denominó Pangea |
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De este único gran continente, lentamente se separaron sus partes -primero se formaron dos grandes continentes, Laurasia y Gondwana- hasta conformar los actuales continentes, los cuales, según la más moderna teoría de Tectónica de Placas seguirían moviéndose. |
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Fuentes: (www.mardechile.cl) - (http://redescolar.ilce.edu.mx) |
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