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miércoles, 18 de octubre de 2017
 
 
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Biografía de Manuel Rodriguez Erdoíza (1786-1818) E-Mail
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Escrito por Frank Beltrán H.   
 
 
   
  Manuel Rodríguez Erdoíza  

Manuel Javier Rodríguez Erdoíza; abogado, político y guerrillero chileno, considerado uno de los principales gestores y participes del proceso de independencia de su país. Durante la fase denominada Patria Vieja, fue ministro del gobierno de José Miguel Carrera y uno de los principales activistas del bando de los carrerinos. Luego, durante el período de Reconquista, en que gobernó el bando monarquista, su labor como guerrillero, espía y principal figura de la resistencia independentista en Chile lo transformó en mito y leyenda popular. Tras la victoria independentista en la Batalla de Chacabuco, durante la Patria Nueva, Rodríguez intenta deponer del cargo de Director Supremo reiteradas veces a Bernardo O'Higgins. Reaparece en la escena pública tras el Desastre de Cancha Rayada, asumiendo brevemente en Santiago como Director Supremo interino, para evitar el desbande general de la causa independentista. Tras dejar su puesto, y luego de la victoria independentista en Maipú, fue apresado por O'Higgins. Fue asesinado de un balazo en la espalda a los pocos días, en las cercanías de Tiltil, mientras era trasladado a Quillota.

Padre
Era hijo de Carlos Rodríguez Herrera y Zeballos, de origen peruano y oriundo de Arequipa, según indica su propio testamento, en poder de la familia[cita requerida]. Llegó a Chile como oficial de la Real Aduana y alcanzó el máximo cargo dentro de dicha institución, lo que representaba la cima en el escalafón de funcionarios burocráticos coloniales. Don Carlos Rodriguez, sin ser un hombre de fortuna, educó a sus tres hijos en el Convictorio Carolino, establecimiento de gran prestigio y sin duda el mejor colegio del Chile colonial. Asimismo se caracterizaba por su gran refinamiento y erudición ya que contaba en su residencia, con una gran biblioteca de libros filosóficos y religiosos, los cuales aparecen descritos en su testamento.

Madre
Su madre fue María Loreto de Erdoiza y Aguirre. Era hija del acaudalado comerciante y marino vasco Juan de Erdoíza y Olaguibel, de origen durangués, y sobrina directa del Marqués de Montepío, Nicolás de Aguirre, el cual era hermano de su madre. Antes de su unión con Carlos Rodríguez, se había casado en primeras nupcias con Lucas Fernández de Leiva, adinerado comerciante español, del que enviudó prematuramente,dejado solo un hijo, el cual fue medio hermano de los Rodriguez Erdoiza. La gran casa, enfrente de la de los Carrera, en la que vivieron siempre los hermanos Rodriguez Erdoiza era una herencia dejada por el primer marido de Doña Marìa Loreto.

Educación
Manuel Rodríguez cursó sus primeros estudios en el prestigioso y aristocrático colegio Convictorio Carolino de Santiago, donde fue compañero de otro futuro prócer independentista, José Miguel Carrera y además de todos los jóvenes que serian los que gobernarían los destinos de Chile en los primeros años de la independencia . Mientras el hogar familiar de los Rodríguez se ubicaba en la esquina suroriente de la intersección de las actuales calles Morandé y Agustinas, donde ahora está el Banco Central de Chile, la casa de los Carrera se encontraba en la esquina surponiente, sobre la actual Plaza de la Constitución.
Rodríguez siguió sus estudios superiores de derecho en la Real Universidad de San Felipe. Recibiendo su doctorado de leyes en 1804. Ejerció la profesión posteriormente como procurador del Cabildo de Santiago, pero no habría podido titularse, según la explicación tradicional, debido que a que el sistema colonial de privilegios lo postergó frente a otros estudiantes con mayores influencias,1 versión que no es consistente con el hecho de que Joaquín Fernández de Leiva, medio hermano y tutor de Rodríguez, era vicerrector de la misma universidad.
Los hermanos Rodríguez: clan de abogado]
Los tres hermanos Rodríguez Erdoíza; Manuel, Carlos y Ambrosio, más su medio hermano, Joaquín Fernández de Leiva, estudiaron derecho.
• Joaquín Fernández de Leiva: El mayor de todos. Hijo del primer matrimonio de la madre con el comerciante español Lucas Fernández de Leiva, tuvo una exitosa carrera como magistrado, llegando a ser diputado representante de Chile en las Cortes de Cádiz en 1810. Tomó como protegidos a sus hermanastros Manuel y Carlos, animándolos a seguir estudios en abogacía.3 Mientras Manuel participaba en las últimas convulsiones de la Patria Vieja, Joaquín figuraba como miembro de la corte virreinal limeña, en calidad de oidor de la Real Audiencia de Perú, hasta que murió en 1814.
• Carlos Rodríguez Erdoíza: Tuvo una dilatada carrera política durante los primeros años de la Independencia. En 1814 José Miguel Carrera lo nombró secretario (ministro) de Guerra. Más adelante, durante la llamada Organización de la República, alcanzando el cargo de diputado, ministro de Gobierno y Relaciones e integrante de la Corte Suprema. En 1833, exiliado en Lima, mantuvo una ácida polémica de prensa con Bernardo O'Higgins acerca del asesinato de su hermano Manuel, responsabilizándolo del crímen.

• Ambrosio Rodríguez Erdoíza: También involucrado en el proceso de independencia, llegó a ejercer como intendente de Chillán.
Los 3 hermanos Rodríguez Erdoíza fueron compañeros de luchas políticas, participando durante la Patria Vieja principalmente en el bando carrerino. No obstante, existió un temporal distanciamiento entre entre los Rodríguez y los Carrera, en enero de 1813, cuando Manuel y Carlos fueron acusados de complotar contra la junta presidida por José Miguel Carrera.

Su controvertido matrimonio y Descendencia
Hacia el final de su vida una mujer que se presume de cierta posición social, llamada Francisca de Paula Segura y Ruíz (1782-1874), afirmaba que ella se había casado clandestinamente con Manuel Rodríguez en 1815 o 1816. La versión aún no ha podido ser comprobada ya que no hay registro alguno del supuesto matrimonio. Solo existe un rosario de bautismo que se heredó de padres a hijos en la Familia Rodriguez,y que actualmente se encuentra expuesto en el Museo de Santa Cruz (Fundaciòn Cardoen). Dicho rosario tiene una medalla de plata con un grabado que afirma que, el 24 de abril de 1818 nació el que sería el único hijo del independentista,que fue concebido por doña Francisca Segura y bautizado como Juan Esteban Rodríguez Segura (1818-1901).

Este vástago después siguió la carrera política, alcanzando cargos de intendente de Copiapó (1853), de Talca (1859), diputado y senador por Curicó durante 14 años. Después, en el ocaso de su existencia, asumió como Director de la Caja de Crédito, institución de precursora del actual Banco Estado. Su nieto, es decir, el bisnieto del independentista, Juan Esteban Montero Rodríguez alcanzaría el sillón presidencial de Chile en 1932.

Francisca de Paula Segura está sepultada en la parroquia de Pumanque, cuya certificación de defunción consigna que sus familiares presentaron el cuerpo al momento de su fallecimiento (1874) como el de la viuda del prócer.(Fs. 161- 1874, Archivo parroquial de Pumanque). El documento dice "viuda de Manuel Rodríguez" y se puede observar públicamente en el museo de Santa Cruz. Francisca Segura falleció en la Hacienda Pumanque de propiedad de su hijo en 1874 y después de su bisnieto, el senador Héctor Rodríguez de la Sotta.

Del supuesto matrimonio de Manuel Rodríguez, no hay testimonios fidedignos, lo que se explicarían por la clandestinidad en la que vivía el independentista hacia 1815. Ninguno los biógrafos tradicionales de Manuel Rodríguez, como Ricardo Latcham, Antonio Ordanza, Justo Abel Rosales, Ambrosio Valdés o Manuel Balbontín, consignan este matrimonio como un hecho histórico.

Sin embargo, el conservador del archivo nacional e historiador Gustavo Opazo Maturana, el genealogista Guillermo de la Cuadra Gormaz y el escritor e historiador Alejandro Chelèn Rojas, dan como un hecho fidedigno y comprobado que Juan Esteban Rodriguez Segura fue el único hijo conocido del independentista, aunque no mencionan si hubo matrimonio de por medio. Hay otro elemento que cuadra perfectamente, esto es las fechas, Juan Esteban Rodriguez Segura nace en abril de 1818, si a esto le restamos los nueve meses de embarazo, tenemos como fecha de la concepción en agosto de 1817, fecha que Rodriguez aún permanecía vivo, libre, y en Santiago.

Como contrapartida, en la cédula matrimonial Juan Esteban se refiere a su padre con el nombre de "Luis Manuel", y no "Manuel Xavier", lo que representa un error difícil de explicar. Desgraciadamente la fe de bautismo aún no ha sido encontrada y se presume perdida o destruida. Hay una versión del historiador Opazo Maturana, que indica que Don Juan Esteban al momento de su primer matrimonio declara abiertamente ser hijo de Manuel Rodriguez, aunque esa partida de matrimonio tampoco ha podido ser hallada.

No existen referencias a Francisca Segura en los epistolarios de Manuel Rodríguez, sus hermanos u otros familiares comprobados. Y esto pese a que durante largos meses de 1817 y 1818 el guerrillero ya no permanecía en la clandestinidad. La historia tampoco fue ventilada en 1823, tras la caída de O'Higgins. Por lo mismo, esta versión del matrimonio permanece como un hecho no comprobado históricamente, y según los descendientes, muy improbable, debido a que en la familia Rodrìguez en los finales de los 1800 y principios del 1900 se ocultaba el hecho de ser descendientes de Rodríguez debido que como no había legitimidad de matrimonio era una situación vergonzosa desde el punto de vista pacato y exageradamente religioso de la familia.
Pese a todo, actualmente existen numerosas personas que aseguran con propiedad ser descendientes de Manuel Rodríguez.

Participación en la Patria Vieja
La situación reinante entre 1810 y 1811 era de un gobierno dirigido por una Junta Nacional presidida por Mateo de Toro Zambrano y Ureta, Conde de la Conquista y compuesta por notables criollos aristócratas de la capital chilena. En los primeros meses de 1811 las ideas revolucionarias fueron ganando terreno, enfrentándose a las ideas reformistas de los criollos aristocráticos y pronto la Junta, que gobernaba en nombre de Fernando VII, fue convirtiéndose en un órgano de gobierno nacional dispuesta a resistir el retorno de la dominación española.

Faltaba solamente un hombre capaz de encabezar la acción colectiva para llevar a cabo el proceso de la emancipación chilena. Este hombre fue José Miguel Carrera (1785-1821), quien con 25 años retornaba de luchar contra la invasión napoleónica en España. Así se transformó en el caudillo más popular de Chile por sus ideas radicales y progresistas.
El 4 de septiembre de 1811, José Miguel Carrera, secundado en lo militar por sus hermanos Juan José y Luis, llevan a cabo un golpe de estado y forman una junta de cinco miembros, compuesta por Juan Enrique Rosales, Juan Mackenna, Juan Martínez de Rozas, Calvo de Encalada y Gaspar Marín, quedando como Presidente del Congreso Nacional el sacerdote Joaquín Larrain. Así, se adueñaron del Poder Ejecutivo y del Legislativo y emprendieron una serie de reformas de todo orden. Es en este golpe de Estado cuando Rodríguez pierde su puesto de Procurador de la ciudad de Santiago, pues así lo exigía "el pueblo" en sus demandas. Este desplazamiento es seguramente atribuible a las rencillas que habrían tenido Carlos Correa (uno de los líderes intelectuales del movimiento) con el padre de Manuel, Carlos Rodríguez.

El 15 de noviembre de 1811, Carrera lleva a cabo el reemplazo de la junta de gobierno por una compuesta de tres miembros, que gobernó entre 1811 y 1813. Durante 1812 la junta realizó una labor que señala los progresos de la emancipación. Se imprimió la Aurora de Chile, cuyo primer director fue fray Camilo Henriquez González con la colaboración de Manuel de Salas, Antonio José de Irisarri y el dr. Bernardo Vera y Pintado, se entablaron relaciones con los EE.UU., cuyo gobierno envió al representante comercial, con el título de Cónsul, Joel Roberts Poinsett. Se diseñó la bandera de la Patria Vieja y el Reglamento Constitucional de 1812, redactado por el abogado Manuel Rodríguez.
Durante este se desempeña como secretario de estado a las órdenes de su amigo José Miguel Carrera, del cual se separa en forma pública acusado de conspirar en su contra, cargo que luego es desvirtuado.

En 1813, el virrey Fernando Abascal, que veía a Carrera actuar como si Chile fuera independiente, envía una primera expedición al mando del brigadier español Antonio Pareja. Ante esta amenaza, el senado, aplicando un artículo constitucional, suspende la Constitución y reorganiza la Junta de Gobierno, siendo Carrera designado General en Jefe del Ejército, con la misión de defender la línea del río Maule. También se declara la libertad de imprenta, se funda el Instituto Nacional y se crea la Biblioteca Nacional, cuyo primer director fue Manuel de Salas, además se decreta la nacionalización para extranjeros y españoles que respeten la nueva institucionalidad del Estado, se crea el Ministerio de Relaciones Exteriores, se reestructura el ejército creando los primeros cuarteles militares y se expropian 3 millones de pesos de la época a los oligarcas para cubrir gastos fiscales.

El 3 de mayo de 1814, los criollos liderados por el director supremo Lastra y el ejercito español firman el Tratado de Lircay. Pero el Virrey Abascal desoye el tratado y manda una nueva expedición.
Estos planean una batalla en la plaza de Rancagua, la que terminó en una derrota, en lo que se conoce como el Desastre de Rancagua, el 1 y 2 de octubre, acto seguido el gobierno pasan a manos del Brigadier Mariano Osorio que gobernó entre 1814 y 1815, así se inicia el periodo de la Reconquista, que duró entre 1814 y 1817. En este periodo se cometieron hechos sangrientos en la cárcel de Santiago en donde se asesinaron a los independentistas allí detenidos por orden del Capitán Vicente San Bruno, jefe del Regimiento Los Talaveras de la Reina.

La Reconquista
Entre 1815 y 1817 el gobierno pasó al Mariscal de Campo Francisco Casimiro Marcó del Pont; hombre pusilánime y pueril, que había obtenido la Gobernación de Chile por influencias de su familia, aficionado al lujo y la pompa, encabezó todos sus bandos y decretos con la totalidad de sus apellidos y títulos, haciéndose llamar " Don Francisco Casimiro Marcó del Pont, Ángel, Diaz y Menéndez, caballero de la orden de Santiago benemérito de la patria en grado heroico y eminente....etc.". Marcó del Pont gobernó con la más extremada violencia. Secundado por el tenebroso cuerpo policial del Regimiento Talaveras de la Reina, capitaneado por el Capitán Vicente San Bruno.

El ejército chileno decidió su retirada a Mendoza, Argentina, cruzando los pasos cordilleranos de los Andes al mando del General Bernardo O'Higgins Riquelme. Junto a él emigraron los hermanos Carrera y también Manuel Rodríguez. Eran los días de apaciguamiento entre O´Higgins, Carrera y Rodríguez.

Apenas llegado a Mendoza, Rodríguez se incorpora a los preparativos de la Reconquista del territorio nacional y colabora con San Martin y Bernardo O'Higgins en el campamento El Plumerillo[cita requerida]. El prestigioso general argentino había concebido la idea que para asegurar la independencia de su patria, era necesario liberar primero a Chile y luego pasar al Perú.

José de San Martín acepta un plan de Manuel Rodriguez [cita requerida] y le encarga la delicada misión de organizar clandestinamente la rebelión en Chile en contra del dominio español durante la Reconquista. San Martín vio en Manuel Rodríguez el emisario ideal y lo comisionó para ir a Chile a deslizar una pequeña fuerza en la retaguardia enemiga para mantener vivo el espíritu de la insurrección en las poblaciones chilenas. En ese período, Manuel Rodríguez se relaciona con el bandido José Miguel Neira, un temido montonero que se alía a la causa independentista.

Rodriguez y sus legendarias correrías lo transforman en una leyenda popular que permanece hasta hoy día, tras realizar una gran cantidad de proezas militares, que incluyeron ataques a vanguardias realistas que irritaron a la gobernación española al mando de Francisco Casimiro Marcó del Pont.

San Martin congenió con O'Higgins y con Manuel Rodriguez; pero no con José Miguel Carrera, que se manifestó poco dispuesto a obedecerle, por este motivo el jefe argentino lo envió a Buenos Aires. En la capital argentina recrudeció la diferencia entre O'Higginistas y Carreristas, a tal extremo que Luis Carrera se batió a duelo con el coronel Juan Mackenna, muriendo éste último en la contienda, por ciertas expresiones de Mackenna ofensivas para la familia de los Carrera.
Manuel Rodríguez era delgado, bien parecido, dotado de una gran oratoria, cultura y conocimiento, tenía un valor a toda prueba,era astuto y audaz, pero lo traicionaba su carácter apasionado,impaciente y en algunos casos explosivo.

Estas cualidades lo acompañaron siempre en sus acciones de guerrilla contra los realistas. Normalmente hostigaba a esas fuerzas en sus viajes al interior de Colchagua, a donde viajaba frecuentemente desde Mendoza y Uspallata, pasando por Los Andes, Curacaví, Melipilla, Alhué y Marchigüe, dejando innumerables testimonios de coraje e inteligencia militar. Esta ruta le permitía eludir las fuerzas realistas y asestar certeros y efectistas golpes en San Felipe, Santiago, Melipilla y San Fernando. Otras veces cruzaba por el Paso del Planchón, cuyos planos sirvieron al general Freire años más tarde, durante la reconquista de Chile.

Cierta vez, cuando el guerrillero se hallaba con el hacendado colchagüino Eulogio Celis concertando un plan para armar a los montoneros de la provincia, un trote de caballería militar realista se aproxima a la casa. Rodríguez se cree perdido, pero de repente tuvo una feliz idea y se mete en un cepo que tiene Celis, por su calidad de subdelegado, para castigo de ebrios y maleantes y en un abrir y cerrar de ojos su rostro ha adquirido la expresión de un pobre hombre que duerme su borrachera. Los soldados realistas registran la casa y se detienen junto al cepo, el oficial da unos puntapiés al insensible borracho dándole órdenes a Celis de que le suelte al pasársele la borrachera. Minutos después la patrulla se aleja de la casa.
Entre 1815 y 1817, Manuel Rodríguez logra llevar el desorden entre las tropas realistas y organiza una red de corresponsales que se convertían, cuando las circunstancias lo requerían, en jefes de partidas volantes que aparecían y desaparecían como por arte de magia.

El guerrillero era un genio del disfraz y escurridizo como un fantasma. Su osadía llegó al punto de abrirle la puerta del carruaje al mismísimo Casimiro Marcó del Pont a la salida del edificio gubernamental y además recibir una moneda por el servicio de parte del gobernador. Pronto la figura del Montonero adquiere el relieve y la aureola de la leyenda con sus acciones revolucionarias a las mismas espaldas de los realistas. Sus hazañas fueron la comidilla de las tertulias populares del pueblo.

En enero de 1817, Rodríguez perpetra sus últimas hazañas. Con ochenta hombres cae sobre Melipilla y se apodera de los fondos recaudados por contribuciones forzosas, unos dos mil pesos, que reparte entre sus hombres, para que puedan alimentar a sus familias.
Pocos días después, ciento cincuenta de sus hombres al mando de Francisco Salas asaltan de noche a San Fernando. La guarnición realista resiste el ataque; entonces Salas grita con voz atronadora:
_ Que avance la artillería !!
- Que se muevan los cañones !![
Inmediatamente los montoneros pusieron en movimiento unas rastras de cueros con piedras que producían un ruido idéntico al rodado de cañones. Los realistas, creyéndose atacados por una gran fuerza militar, huyeron. Así, Salas se apoderó de San Fernando.
La Independencia

   
  Manuel Rodríguez con su uniforme de Húsares de la Muerte (Retrato considerado fidedigno)  



Una vez divididas las fuerzas españolas gracias al talento guerrillero de Manuel Rodríguez y sus montoneros, el 21 de enero de 1817 el ejército libertador, compuesto por unos cuatro mil soldados, logró atravesar la cordillera de los Andes por los pasos de Uspallata, Piuquenes, el Planchón y los Patos, a principios de Febrero todas las Divisiones avistaban territorio chileno.

El general Rafael Maroto, jefe del ejército realista, salió al encuentro de los independentistas. El 12 de febrero de 1817 se encuentran los dos ejércitos en la cuesta de Chacabuco, tras la ardua batalla ese día se convierte en un día de gloria. En 1814, la causa de la independencia había sido sepultada en la plaza de Rancagua, para renacer triufante en Chacabuco. Durante un año siguen las acciones para expulsar a los realistas del país, así llega el 2 de febrero de 1818 y en Talca se firma la Independencia de Chile, siendo jurada el día 12 del mismo mes en Santiago.

El 19 de marzo del mismo año las fuerzas chilenas fueron sorprendidas durante la noche por las fuerzas del general Osorio, que estaban compuestas por unos cinco mil soldados, en el llano de Cancha Rayada. En la oscuridad y la confusión, los independentistas se abrían fuego unos a otros sin reconocerse y pronto huían derrotados. La noticia del desastre de Cancha Rayada causó gran consternación en la capital y todos pensaban en una nueva emigración a Mendoza. En aquellas críticas circunstancias apareció el popular guerrillero Manuel Rodríguez, y al grito de "¡¡Aún tenemos Patria, ciudadanos!!", volvió el ánimo a los que todo lo creían perdido.

El pueblo lo asoció al gobierno de la Junta Delegada que presidia don Luis de la Cruz, y en pocas horas Rodríguez organizó y armó un regimiento que llamó los Húsares de la Muerte. Es el guerrillero el que domina la situación y apresta la capital para resistir a los realistas, agitando al pueblo y organizando una movilización extraordinaria.
Dos semanas después, el 5 de abril de 1818, a tres leguas de la capital, en los campos de Maipú, se libra la batalla decisiva y se logra dar fin a la campaña libertadora de Chile. El 17 de abril de 1818 se celebra un cabildo abierto en el cual toma parte Manuel Rodríguez, sosteniendo allí su opinión de que dicho cabildo tomase el mando del país hasta una reunión del Congreso.

Después de las Batalla de Chacabuco y de Maipú, y ya Chile independiente, Manuel Rodríguez ejerce algunos cargos públicos y dentro del Ejército oficia el grado de coronel, siempre con la simpatía de José de San Martín.

El dominio que Rodríguez ejercía sobre el pueblo, la amistad que lo unía a los hermanos Carrera y su carácter díscolo lo colocaron en una situación no muy acogedora para con el Director Supremo; Bernardo O'Higgins y este, bajo un consejo del abogado Monteagudo, quiso alejarlo del país ofreciéndole una misión diplomática en Estados Unidos, lo que en la pràctica era una deportación, este intento quedo en la historia, ya que cuando O'Higgins conversó con Rodríguez sobre esto, había un presente:
-Rodríguez, ud. no es capaz de contener el espíritu inquieto de su genio, y con él va tal vez a colocar al Gobierno en la precisión de fusilarlo, pues que teniendo al enemigo aún dentro del país, se halla en el deber de evitar y cortar los trastornos a todo trance. Es aún Ud. joven, y madurado su talento puede ser muy útil a la Patria, mientras que hoy le es muy perjudicial, por lo tanto, será mucho mejor que Ud. se decida a pasar a Norte-América o a otra nación de Europa donde pueda dedicarse a estudiar con sosiego las nociones de su profesión, sus instituciones, etc., para lo que se le darán a Ud. tres mil pesos a su embarque para pago de transporte y mil pesos todos los años para su sostén. En cualquiera de esos puntos puede hacer servicios a su Patria, y aún cuando no estamos reconocidos, podrá dársele después credencial privada de agente de este Gobierno.

-Usted ha conocido, señor Director, perfectamente, mi genio. Soy de los que creen que los gobiernos republicanos deben cambiarse cada seis meses, o cada año a lo más, para de ese modo probarnos todos, si es posible, y es tan arraigada esta idea en mí, que si fuese Director y no encontrase quien me hiciera la revolución, me la haría yo mismo. ¿No sabe que también se la traté de hacer a mis amigos los Carrera?.

-Ya lo sé, y por ello es que quiero que se vaya fuera.

-Bien, pues, pero póngame en libertad para prepararme.

-No, porque marchará arrestado usted hasta ponerlo a bordo, pues estando comunicado puede hacerlo desde el arresto.
Conversación entre Manuel Rodríguez y Bernardo O'Higgins
Rodríguez es liberado un tiempo despues.
O´Higgins aun sentía un cierto grado de simpatía por el guerrillero además de contar con la popularidad del pueblo.
Un día, después de la batalla de Maipú, el guerrillero cometió un error fatal; Rodriguez debido a su carácter apasionado, osó entrar a caballo en el patio del palacio de gobierno junto a una turba, en un intento de golpe de estado, ignorando completamente que este había enviado una carta a Mendoza para indultarlos, le enrosto a O´Higgins autoridad y responsabilidad por la muerte de los hermanos Carrera, Luis y Juan Josè.
Esto exasperó al Director Supremo, quien ordenó su prisión en el cuartel de los Cazadores de los Andes, situado en lo que ahora es la esquina norponiente de las calles Teatinos y San Pablo, y se le siguió un proceso. Inútiles fueron los esfuerzos de sus familiares por lograr que O´Higgins desistiera del proceso.

Su muerte

   
  Monumento a Manuel Rodríguez  



El 26 de mayo de 1818, el guerrillero Manuel Rodríguez es trasladado a la prisión militar de Quillota y a la altura del pueblo de Tiltil, específicamente en un sector llamado la Cancha del Gato, a orillas del río Lampa, es asesinado de un tiro por la espalda por un Teniente de apellido Navarro al distraer su atención con un comentario de un ave que pasaba por el sector. Se adujo como causa de muerte, que el guerrillero intentó escapar, el Teniente Navarro confesaría en 1825 que Bernardo de Monteagudo le dió la orden de asesinar al patriota, este ultimo, fue expulsado a Péru, donde sería asesinado el mismo año en que Navarro confesó.

El 24 de agosto de 1818 don ¿José Miguel Carrera? reclama sus restos para darles una cristiana sepultura. En el mismo sitio de aquel luctuoso suceso se erigió, en 1863 un monolito en su memoria, en que se lee la siguiente estrofa del poeta Guillermo Matta:
" Jamás el héroe muere!!
En la mano que le hiere
En página inmortal su nombre escribe,
Y el héroe mártir con su gloria vive. "
Los restos del héroe guerrillero fueron trasladados de Tiltil a Santiago en 1895, y hoy reposan en el Cementerio General.

Con el tiempo, y avalándose en su inhumación clandestina, surgieron algunos rumores de que el cuerpo que yace en el camposanto antes mencionado no pertenecerían a Rodríguez, sino a otro individuo. No obstante, existe un acta manuscrita en la que testigos y autoridades a cargo del traslado de los restos aseguran que el cadáver, entre otros detalles, vestía uniforme militar con la insignia de los Húsares de la Muerte, es decir, una calavera.

Desaparición de su tumba
A través de una exhumación que se realizara hace corto tiempo se descubrió que los restos que se encontraban en el cementerio general de Santiago, no corresponde a Manuel Rodríguez, cosa que hasta aquel momento solo correspondía a un rumor. Según diferentes investigaciones se descubrió que el cuerpo al momento de ser sepultado vestía el uniforme de los húsares, cuando en realidad se describe que antes de ser asesinado, Rodríguez vestía camisa blanca y poncho de color.[cita requerida] El cuerpo que permanecía en el cementerio, correspondía a un hombre de entre 40 a 50 años. Manuel tenía treinta y tres años a la fecha de su muerte. Lo anterior a la fecha se encuentra en análisis científico forense a la espera de su confirmación oficial

Poema a Manuel Rodriguez
¡Soldado! Toma pronto el caballo y ve a Santiago.
Busca una casa de teja que queda al otro lado del Puente de Cal y Canto, toca a su viejo portón y saldrá a abrirte una moza que tiene los ojos claros, te preguntará por él, dile que lo mataron. Dile que no le han dado sepultura y que camino a Til-Til su cuerpo esta tirado.
El soldado partió al alba, regresó al anochecer, y esta respuesta me trajo.
¡Capitán, mi capitán! Busqué la casa de teja que queda al otro lado del Puente de Cal y Canto, llamé a su viejo portón y salió a abrirme la moza que tiene los ojos claros. Cuando le dí la noticia, sonriendose desdeñosa me dijo que la engañaba que aún no estaba en el mundo la mano que lo matara.
Pero tú ves que esta muerto Manuel Rodríguez muchacho.
Capitán, aquí esta muerto pero esta vivo y guerreando allá en esos ojos claros.

 


"¡Jamás el héroe muere! La mano que le hiere en páginas inmortal su nombre escribe, y el héroe mártil con su gloria vive".

 

Canto a Manuel Rodríguez
(Pablo Neruda)

Señora dicen que donde,
mi madre dicen, dijeron,
el agua y el viento dicen
que vieron al guerrillero.
Puede ser un obíspo
puede y no puede
puede ser sólo el viento
sobre la nieve, sí,
madre no mires,
que viene galopando
Manuel Rodríguez.
Ya viene el guerrillero
por el estero.
Saliendo por Melipilla
corriendo por Talagante
cruzando por San Fernando
amaneciendo en Pomaíre.
Pasando por Rancagua
por San Rosendo,
por Cauquenes, por Chena,
por Nacimiento, sí,
desde Chiñigue,
por todas partes viene
Manuel Rodríguez,
pásale este calvel
vamos con él.
Que se apague la guitarra
que la Patria está de duelo.
Nuestra Patria se obscurece.
Mataron al guerrillero.
En Tiltil lo mataron
los asesinos,
su espalda está sangrando
sobre el camino, sí...
Quién lo diría,
el que era nuestra sangre
nuestra alegría.
La tierra está llorando.
Vamos callando.

 

CRONOLOGIA
1785 Nació en Santiago.
1790-1799 Estudios en el Colegio Carolino.
1809 Recibió su título de abogado en la Universidad de San Felipe.
1811 Procurador de la ciudad de Santiago.
1811 Diputado por Talca.
1811 Participó en el golpe de Carrera y fue designado diputado por Santiago.
1811 Ministro de Guerra. Ingresó al Ejército con el grado de capitán.
1813 Tomó parte en las Campañas del Sur.
1813 Acusado de conspiración contra Carrera y sometido a prisión.
1814 Secretario de Hacienda.
1814 Emigró a Mendoza, tras el desastre de Rancagua.
1816 Volcó a la causa patriota al bandido José Miguel Neira.
1817 Asalto a Melipilla y San Fernando.
1817 Fue nombrado teniente coronel de Infantería.
1818 Asumió el gobierno.
1818 Apresado y conducido al cuartel de San Pablo. Asesinado en Til-Til.
1818 Enterrado en la capilla de Til-Til.
1894 Trasladado al Cementerio General.
1985 Año del bicentenario de su nacimiento.

http://es.wikipedia.org/
Fuente:geocities.com/CollegePark/Campus/3688/

 
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